aprendí a nadar sumergiéndome en tus ojos de dios
ahora los dias no tienen tiempo, ando sin rastro de mi mismo
solo percibo un espacio extraño, sin coherencia.
temo olvidar como la paz era
una imágen se repite a menudo, una y otra vez
esta en mis fibras mentales, en mis sueños cotidianos
se ha convertido en mi verdugo
mi única compania.
son caballos, son cientos de caballos
camino con ellos
llueve
atravesamos inmensos abiertos...
no hay horizonte
son tardes violetas, llevo remera y estoy embarrado
siempre hace frío y el cielo es de dolor.
ellos me alejan de un mundo que conocía,
que solía disfrutar.
un mundo en que tus manos me enseñaban como era un tilo
o rascaban mi alma a través de mi mentón
_L.Anima
julio 12, 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario